El camino hacia la plaza puede ser algo realmente abrumador, sobre todo al empezar a estudiar oposiciones y encontrar tanta información al respecto… Lejos de ayudarte, a veces solo te confunde más.
Mi nombre es María, tengo 30 años y soy de Valencia. En 2023 aprobé con plaza mi oposición a técnico de administración general (A1) después de año y medio de preparación, proceso que puedes ver en mi canal de YouTube (@maria.llagunes). Desde entonces he seguido compartiendo todo lo que aprendí en el proceso a través de mis redes sociales, junto con mi estilo de vida y otros nuevos retos que sigo afrontando con el paso de los años.
Para inaugurar el blog de OpoNotes, hoy voy a intentar responder a esta pregunta de la forma más objetiva posible: ¿Cómo empezar a estudiar oposiciones? Mi objetivo es que le pueda servir prácticamente a cualquier persona que comience a preparar oposiciones, independientemente del tipo de oposición que haya escogido y de sus circunstancias personales.
Vamos con los 8 pasos que seguiría si tuviera que volver a empezar a estudiar oposiciones por primera vez:
1. Leer la última convocatoria de la oposición a la que quiero presentarme.
La convocatoria de tu oposición, sea la que sea, es el punto de partida más importante para empezar a estudiar oposiciones.
En la convocatoria se explican, con mucho detalle, algunos de los siguientes puntos:
- Cómo es el proceso selectivo.
- Cómo se desarrollará el proceso selectivo.
- Los requisitos de acceso.
- El temario.
- Cómo presentar la solicitud.
Dependiendo de tu oposición, a veces se publican las bases y la convocatoria juntas; en otras ocasiones, la convocatoria complementa a unas bases o programa ya anteriormente publicado (en ella se hará referencia al mismo).
Por otro lado, lo habitual es que cuando comiences a estudiar no se haya publicado todavía la convocatoria a la que tengas planificado presentarte, por lo que deberás basarte en la inmediata anterior hasta que se publique la nueva.
Truco: Las academias que preparan oposiciones suelen tener una sección con la información sobre las convocatorias; también puedes consultar la página web de la administración a la que te presentes (normalmente en la sección de administración pública o empleo público).
2. Determinar un lugar de estudio fijo.
Este es un punto muy personal, pero igualmente importante. La estructura y la rutina son clave en el éxito de un opositor, y ambas comienzan con fijar un espacio para el estudio (el equivalente a llegar a la oficina y sentarte en tu mesa a trabajar).
Dependiendo de tus circunstancias al empezar a preparar oposiciones, quizás dispongas de un despacho para ti o, por el contrario, quizás solamente tengas una pequeña mesa en un rincón de tu habitación. O puede que ni siquiera eso, y te toca estudiar fuera de casa, en una biblioteca pública.
Personalmente, me encantaba estudiar en mi habitación, a puerta cerrada, pero lo combinaba con algunas mañanas o tardes en una biblioteca cercana, especialmente los días que necesitaba un empujón extra.
Sea donde sea, haz de ese lugar un espacio agradable, que te invite a sentarte allí cada día, y a ser posible, elige un espacio que disponga de luz natural o de una buena iluminación artificial.
Si puedes y quieres, invertiría en una silla ergonómica y un atril para cuidar tus cervicales.
3. Equipar la zona de estudio con el material necesario.
Realmente necesario, lo que se dice necesario, sería un taco de folios y un lápiz… pero una inversión estratégica en ciertos productos de papelería al empezar a estudiar oposiciones puede darte cierta ventaja competitiva.
De entre todos los productos de papelería que usé durante mi proceso opositando, escogería, como mínimo, estos 3:
- Un paquete de subrayadores de colores para implementar tu propio código de color. Esto te ayudará a fijar ciertos conceptos como fechas, plazos, competencias…
- Una agenda para oposiciones, como OpoNotes, que te permita no solo organizar tu día de estudio, sino llevar un control de tu proceso y tus resultados.
- Flashcards para sintetizar conceptos clave y que te sea más fácil repasarlos.
4. Definir una rutina de estudio personalizada.
Compartí parte del proceso opositando con varias amigas cercanas, y si de algo me di cuenta, es que a cada una le funcionaba una rutina diferente. A mí me encantaba madrugar y hacer la mayoría de mi turno de estudio por la mañana; sin embargo, una de mis amigas prefería dormir porque por las noches le cundía mucho. Otra compaginaba el estudio con el trabajo y tan solo podía estudiar 2 o 3 horas por las tardes en la biblioteca.
El único denominador común era la constancia. Cada una a su manera, se sentaba a estudiar cada día (a excepción de su día libre), durante meses o años.
Aquí te propongo el ejercicio de reflexionar sobre tus responsabilidades diarias y determinar qué momentos del día podrás dedicar al estudio sin distracciones (o con las mínimas). Sé realista.
A partir de ahí, construye un ritual previo al estudio y repítelo cada día hasta que se convierta en un hábito. Por ejemplo, para mí era imprescindible hacer la cama, vestirme, desayunar, dejar el móvil fuera de mi habitación y tomarme el primer café a la vez que empezaba a estudiar.
5. Fijar un día libre de la semana.
En algunos momentos será tentador pasar más de 7 días estudiando porque te sientas más «productivo» o «motivado», pero es algo difícil de sostener a largo plazo. Un día es el mínimo recomendable, pero he de confesarte que yo necesitaba al menos día y medio de desconexión para volver a ser productiva.
6. Empezar a estudiar oposiciones de forma progresiva.
Especialmente importante si quieres hacer una jornada completa de estudio, es decir, entre 6 y 8 horas diarias. Llegar a lograr esto de forma constante a veces lleva su tiempo… ¡Y es normal!
Para evitar frustración, puedes empezar a estudiar la oposición de forma progresiva. Comienza estudiando 2 o 3 horas de manera constante cada día durante 1 semana. A la siguiente, incrementa 1 hora diaria, así semana a semana hasta que logres tu objetivo.
7. Evitar comparaciones.
Como comentaba antes, cada persona es un mundo, y su modo y ritmo de estudio también. Comparar tus horas de estudio o el número de temas que repasas a la semana con otros opositores puede ser contraproducente, especialmente al empezar a preparar la oposición.
En su lugar, céntrate en la constancia y en el registro de tu estudio diario. ¿Cómo? Te explico a continuación.
8. Registrar el estudio diario de la oposición.
Sigue estos tres pasos al inicio de tu etapa opositando para registrar tu progreso:
- Registra el número de horas de estudio efectivas que realizas cada día. Con OpoNotes es muy fácil, porque tiene un tracker de horas en cada planificador diario.
- Registra lo que estudias cada día. Es decir, ¿en ese número de horas cuánto de tu planificación has cumplido? Es la mejor manera de conocer tu ritmo de estudio, saber cuándo puedes exigirte más y cuándo has dado el máximo de ti.
- Registra la nota de los test o exámenes que hagas, de manera que puedas ir viendo tu progreso y detectar en qué temas obtienes peor puntuación, y por tanto, debes repasar más.

Ojalá que estos consejos te sirvan de ayuda en tu camino hacia la plaza. ¡Mucho ánimo!

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