Uno de los momentos que más agobian al empezar a preparar una oposición —o incluso llevando ya unos meses— es enfrentarte a cómo organizar el temario de la oposición por primera vez. Da igual si son 30 temas o 90: la sensación de “no sé por dónde empezar” es prácticamente universal entre opositores.
Con el paso de los meses fui dando con una forma de organizar el temario de la oposición que me ayudó muchísimo durante mi propia preparación, y como es un tema que sigo viendo repetirse en las dudas que me contáis por redes, aquí te lo comparto, paso a paso.
1. No imprimas todo el temario de la oposición al principio.
Enfrentarte el temario completo de una oposición por primera vez es muy abrumador, especialmente si se trata de un temario extraordinariamente amplio como el de un subgrupo A1. Por eso, si de algo no me arrepiento, es de haber impreso y organizado el temario de la oposición a medida que me tocaba estudiarlo. Es decir, no imprimía las leyes ni las encudernaba hasta que no me tocaba estudiarlo por primera vez.
Fue una decisión improvisada, no voy a mentir, pero con el tiempo me di cuenta de cuánto me había ayudado. Gracias a esta decisión no me di cuenta de la cantidad real de temario que había “tenía que estudiar” hasta que ya lo había hecho.
2. Divide el temario en bloques manejables
Para organizar el temario de la oposición agrupa los temas por materias o bloques temáticos (aunque el índice oficial no los presente así). Por ejemplo: administrativo, contratación, unión europea… De esta manerá podrás concentrarte en una misma materia (lenguaje jurídico similar, temas troncales en común…) durante unos días, consiguiendo estudiar de forma más eficiente que si tienes que ir saltando entre materias muy dispares y que no se interrelacionan entre sí.
Cada vez que cierras un bloque, tienes una pequeña victoria. Y esas victorias, sumadas, son las que sostienen la motivación durante procesos que a veces duran años.
Truco: en la planificación mensual de la agenda OpoNotes tienes espacio justo para esto — anota qué bloque vas a atacar cada mes en lugar de solo apuntar temas sueltos, y verás el temario entero mucho menos abrumador.
3. Crea un sistema de repaso desde el primer día
Este es, para mí, el punto clave en la organización del temario de la oposición que marca la diferencia entre estudiar y aprender de verdad. No sirve de nada avanzar temario si al llegar al examen no recuerdas los primeros temas que estudiaste.
Un sistema sencillo que funciona muy bien: repasa cada tema a los 3 días, a la semana y al mes de haberlo estudiado por primera vez. La idea es que combines días completos de estudio de temas nuevos con días de repaso de temas ya estudiados, todo en la misma semana, creando así un sistema híbirdo entre el método de arrastre y el método de vueltas.
4. Usa un código de color para identificar lo importante
Dentro de cada tema, no todo pesa lo mismo. Yo usaba un código de colores muy simple:
- Un color para fechas y plazos (simplemente para que destacaran sobre el resto del articulado).
- El color rojo para las excepciones a la norma general.
- Un color diferente para cada órgano o institución (ejemplo: naranja para el Gobierno, azul para la Consejería de Hacienda, verde para la Intervención…).
- Amarillo para destacar alguna palabra clave o que tendía a confundir con facilidad.
Con el tiempo, ese código de color se convierte casi en un lenguaje propio: en cuanto abres el tema, tu cerebro ya sabe qué mirar primero en un repaso rápido.
5. Marca las fechas de repaso en tu planificación
De nada sirve decidir que vas a repasar “de vez en cuando” cuando organizas el temario de la oposición. Si no está en tu agenda con fecha concreta, no va a pasar, así de simple. Yo apuntaba directamente en el planificador mensual cuándo tocaba repasar cada bloque, igual que apuntaba cuándo tocaba estudiar temario nuevo.
6. Revisa y ajusta el sistema cada mes
Ningún método para organizar el temario de la oposición sobrevive intacto al contacto con la realidad. Cada mes, dedica diez minutos a mirar qué ha funcionado y qué no: ¿los bloques eran demasiado grandes? ¿te está costando encontrar tiempo para los repasos? Ajusta y sigue. Un sistema que se adapta a ti es mucho más sostenible que uno perfecto sobre el papel que nadie cumple.
Organizar el temario no es un trabajo que se hace una vez y ya está: es algo vivo que vas afinando durante toda la preparación. Empieza simple, y complica el sistema solo si de verdad lo necesitas.
Espero que te sea útil. ¡Mucho ánimo con el temario!
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